La geografía de la famosa Ruta del Bacalao

La Ruta del Bacalao es un recorrido turístico que permite conocer la historia de los países nórdicos que se relacionaron con la pesca del bacalao en el Atlántico Norte. Esta ruta se inició a mediados del siglo XIX y se extiende por varias ciudades de Noruega, Islandia, Groenlandia, Canadá y Portugal. En este artículo, vamos a explorar la geografía de la Ruta del Bacalao y cómo el paisaje y el clima han influido en la pesca del bacalao y la cultura de los pueblos que habitan estas tierras.

Noruega

La costa de Noruega es una de las zonas más importantes del mundo para la pesca del bacalao. Aquí encontramos fiordos profundos y altas montañas que se elevan sobre el mar. Los pescadores noruegos han desarrollado una técnica única de secado y salado del bacalao, lo que lo convierte en una delicia culinaria en todo el mundo. La ciudad de Bergen es uno de los puntos de partida de la Ruta del Bacalao. Los visitantes pueden disfrutar de la arquitectura medieval y de un puerto lleno de vida, donde los barcos pesqueros y los grandes cruceros se mezclan en una sinfonía de colores. Otro lugar a visitar en Noruega es la ciudad de Røst, ubicada en un archipiélago al norte del Círculo Polar Ártico. Aquí encontramos una pequeña comunidad de pescadores que ha preservado sus tradiciones y su forma de vida durante siglos.

Islandia

La isla de Islandia se encuentra en el Atlántico Norte, justo en la línea de la dorsal mesoatlántica, la separación entre las placas tectónicas de América del Norte y Eurasia. El paisaje islandés es espectacular, con cascadas, géiseres y glaciares. También es un lugar importante para la pesca del bacalao, especialmente en el extremo norte del país. La ciudad de Akureyri es uno de los destinos de la Ruta del Bacalao en Islandia. Aquí encontramos una comunidad pesquera vibrante y una serie de museos dedicados a la pesca y al patrimonio cultural islandés.

Groenlandia

Groenlandia es una enorme isla ubicada en el Atlántico Norte y rodeada de glaciares y montañas. A pesar del frío extremo y de la dificultad para acceder a sus costas, Groenlandia ha sido un lugar importante para la pesca del bacalao durante la mayor parte de la historia moderna. Hoy en día, las comunidades pesqueras groenlandesas están lidiando con la disminución de las poblaciones de bacalao debido a la sobreexplotación y a los efectos del cambio climático. La ciudad de Nuuk es uno de los lugares a visitar en Groenlandia, con su vibrante cultura inuit y una variada oferta de restaurantes que sirven platos tradicionales elaborados con bacalao.

Canadá

Canadá es el país que más se ha beneficiado de la pesca del bacalao en el Atlántico Norte. Durante siglos, la pesca del bacalao fue la base de la economía Canadiense y se encontraba en el centro de la vida cultural de muchas comunidades costeras. Sin embargo, la pesca se descontroló y se produjo una sobrepesca que casi llevó a la extinción del bacalao en las costas canadienses. Hoy en día, la pesca se ha regulado y ha vuelto a ser una actividad sostenible. La ciudad de St John's es uno de los puntos de partida de la Ruta del Bacalao en Canadá. Aquí encontramos una cultura vibrante y un paisaje espectacular que combina montañas, ríos, lagos y fiordos profundos.

Portugal

Portugal es un país que ha desarrollado una cultura culinaria única en torno al bacalao. Durante muchos siglos, Portugal fue uno de los principales consumidores de bacalao del mundo, importando grandes cantidades de Noruega e Islandia. Actualmente, Portugal es uno de los mayores productores de bacalao salado del mundo y tiene una amplia oferta de platos que incluyen el bacalao como ingrediente principal. La ciudad de Lisboa es uno de los puntos de llegada de la Ruta del Bacalao. Aquí encontramos una mezcla de culturas y de arquitectura que combina la historia y la modernidad de una de las ciudades más fascinantes de Europa.

En conclusión, la Ruta del Bacalao es un recorrido que nos permite conocer la rica historia y cultura de los pueblos que han vivido de la pesca del bacalao durante siglos. Desde Noruega a Portugal, pasando por Islandia, Groenlandia y Canadá, este recorrido nos lleva a través de paisajes espectaculares y comunidades vibrantes que han hecho de la pesca del bacalao una de las actividades más importantes del mundo.